martes, 22 de mayo de 2018

¿Confías en lo que lees?


Informarnos es un derecho ciudadano y hoy en día sin saberlo lo ejercemos leyendo noticias de fuentes no confiables.

Los medios tienen mucha influencia en las personas. Y han dejado de ser fuentes de información para volverse una herramienta de control y una mercancía que se da para que se consuma. La información que dan está manipulada de manera indirecta y sutil, pretende transformar al hombre sin atacar su voluntad o libertad. Actúa por ocultamiento y aparentando informarnos, pero en realidad sólo nos vende su opinión, y luego la potencialidad del medio la convierte en algo cierto.

Hay varios tipos de manipulación que se llevan a cabo, está la manipulación política que es realizada por una élite que abusa de su poder y trata de darse una imagen con el público, la periodística en la cual el periodista que es quien se supone que nos dará la información oculta o exagera los datos, la de cognición social que se centra en una ideología del pueblo y basa sus noticias en ella y la peor de todas, la vinculada con la salud.

Desde el siglo XX se han utilizado recursos casi ilimitados para comprender cómo manipular la psique humana a través de los medios, existen muchísimas estrategias, pero las más comunes son: utilizar verdades a medias, ocultar información, abusar de fuentes anónimas, escribir con otro enfoque y malintencionadamente e incluso el uso de Photoshop.

En una actualidad en la cual la información es tomada y revuelta al gusto del autor no nos queda más que pensar críticamente, el pensamiento crítico es indispensable para desvestir el engaño en la información que nos dan.

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