viernes, 27 de abril de 2018

Dale color a tus días

Empecé el 2017 sabiendo lo que me esperaba, estaba segura que  sería un año difícil para mí , con días "grises" llenos de estrés e impotencia, así que me reté a mi misma con  la meta de darle "color" a mis días, encontrando una pequeña alegría en cada uno.
Corté  365 cuadraditos de papel con colores diferentes en los escribiría la fecha y la alegría del día.
Al principio fue muy fácil, es más en enero cumplí 2 cosas que quería hacer en la vida.
✔Salir del país sin mis padres (viaje con mi hermana)
✔Buzear
Pero conforme fue pasando el tiempo ya no era tan fácil, ya quería que el año acabase y fue ahí donde me di cuenta que los pequeños detalles podrían ser lo mejor de mi día, un buen puré de papas, un sándwich de corazón, una visita inesperada o un pequeño mensaje. Descrubrí que una persona podía cambiarlo, valoré mucho más a la gente que está cerca mío y me ayudaban a disfrutar mis días de algúna manera , me decían que ya faltaba poco para que termine el año y que viva un día a la vez.
Recuerdo uno de esos días tensos, en el que me dolia la cabeza, la espalda y el cuello, no había almorzado pero mi mamá me dio yogurt con cereal para comer en el viaje.
Mientras comía detrás mío se sento un niño con su mamá y dijo " mamá tengo mucha hambre , por lo menos comprame pilfut" me di la vuelta y le ofrecí mi cereal, miró a su mamá para estar seguro si lo podía recibir, ella me miró, al principio desconfiada pero luego sonrió e hizo un gesto en señal de aceptación  y me lo agradeció.
Me alegré de hacer el bien y ver al niño feliz fue lo más colorido de ese día.
Una de las noches en las que me senté a pensar que pondría en ese papel de color me dí cuenta que durante el año probé cosas nuevas como tener brevet, viajar en avión con una amiga,  tener pasaporte ,saborear nuevas comidas, jugar unos cuantos juegos por primera vez , conocer nuevos lugares, tener cuarto propio, votar en las elecciones , bailar "viva Santa Cruz" ,entre otros...
Y así es como terminó el año y  todos los días del 2017 encontre que escribir.
Te animo a que juntes las pequeñas alegrías de  esta semana,  mes, o de el año y le agradezcamos al señor porque hasta aquí llegamos por su gracia.
Ama a las personas que te rodean, disfruta a tus papás, no perdas la oportunidad de decir que los aprecias , disfruta a tus hijos, recogerlos del colegio mientras puedas, e intenta alegrar el día de las demás personas, un abrazo, un te quiero, un ¿como estas?, ¿llegaste bien?, una flor, puede alegrar el día de alguien.
Que no se nos  haga tarde, hagámoslo hoy por si no hay mañana.

Inequidad de Genero por falta de educación

Para los niños y niñas las personas más importantes no son los dirigentes ni los políticos si no los padres, madres y cuidadores que toman las decisiones domésticas fundamentales, la forma en que los miembros del hogar utilicen sus recursos colectivos determinan los niveles de educación y protección que reciben los infantes.
¿ Y para que funciona esto? Mediante nos vamos desarrollando pasamos por procesos los cuales son demostrativos en el nivel de educación que hemos tenido, a que me refiero, una niña en su crecimiento que tiene una educación no factible podría ser víctima de frases desde “las niñas tienen que servir al papá” “las niñas no se deben ensuciar” “solo debes jugar con muñecas” hasta “eres mujer para que estudias” “tienes que estar en la cocina” “tendremos sexo cuando yo quiera”
Esto demuestra que existe una inequidad pero que también por la falta de educación o cultural nunca intentamos cambiarlo, para entrar en datos en países como África, Nepal, Asia Meridional el 50% de las mujeres no pueden tomar decisiones de salud por si solas y en América Latina y el Caribe el 20% de las mujeres no tienen libertad de tomar decisiones por ejemplo ir a visitar a un familiar, salir a dar un paseo o ir a hacer las comprar sola. Es algo que debe decidir el marido.
¿En que afecta esto?
Cuando ya somos madres de familia y tenemos dentro de nuestra casa estos problemas de inequidad, sucede que afecta a la educación de nuestros hijos no solo porque notan todo lo que sucede si no que lo pondrán en práctica pasándolo de generación en generación sin punto final creyendo que son comportamientos comunes.

POLITICOS ?

Realmente existen diferentes maneras de llamar la atención de una mujer pero la más morbosa es acosándola, desechando su dignidad e incomodándolas en un espacio público, salir a la calle es exponerse a cientos de ellos sin importar la ropa, el peinado o maquillaje.
Según la encuesta publicada por el INE el 60% de las mujeres declaró haberse sentido agredida mediante piropos y un 31% de haber sufrido manoseos.
“Cuando fui acosada en la calle sentí impotencia y rabia”
Es el testimonio de Martha Chura, estudiante de quinto año de la carrera de derecho de la UMSA la cual cree que la incorporación de una ley es una decisión acertada.
La cámara de diputados debatió la parte sustantiva del proyecto de ley del código del sistema penal, pero más de uno de ellos se quejó de excesos legislativos “las feministas se pasan” “uno ya no va a poder decir piropos sin que lo lleven a la cárcel”  
Que es lo que podemos esperar nosotras si hasta nuestras autoridades piensan de manera machista, que no están a nuestra defensiva creyéndose “políticos” “profesionales” “cultos” donde queda nuestra integridad “la igualdad de género”
¿Qué hacemos nosotras si no hay ni leyes ni personas que nos ampare?

jueves, 26 de abril de 2018

No se lo puede recuperar

¿Quién nunca cerró los ojos pidiendo a Dios hacer el tiempo pasar?
¿Quién nunca lloró despacio para que nadie se diera cuenta?
¿Quién nunca se durmió más temprano sólo para que el tiempo pase?
Es que en la vida no existe un botón que adelante el tiempo y solo nos queda apreciarlo porque no se recupera.
Por más que estes pasando por una situación difícil que probablemente con el paso del tiempo se arregle disfruta ese día , ese mes, ese año porque solo tenemos una vida.
" Un día a la vez" esa es la frase que estuvo en mi mente todo el año pasado y este año también lo está porque mi realidad es que como estoy ahora no volveré a estar mañana y eso me hace pensar en que el tiempo no retrocede y las oportunidades se dan una sola vez.

Viviendo un día a la vez me dí cuenta que el tiempo no vuela pero sí percibí que la vida es pasajera y muchas veces pasa como un tren bala.

¿Por qué debería gustarme?

El acoso callejero consiste en una forma de acoso que se da en las calles o espacios públicos, puede ser desde silbidos hasta comentarios indeseados y le ocurre a mujeres de todas las edades sin discriminación alguna. Siempre han existido dos posiciones en el debate del acoso callejero, las personas que dicen que está mal y aquellas que dicen que no es para tanto y que solo son halagos. 
No conozco a una mujer que no haya sufrido de acoso callejero, ni a una que se haya sentido halagada o le haya gustado recibir esos piropos.

No me interesa saber lo que un extraño piensa de mi cuerpo o de cómo me queda mi ropa ni nada parecido, no es maldad, no es discriminación, tampoco es que me crea mucho para aceptar tus halagos o que los aceptaría de otra persona. Es la intención qué hay detrás de estas miradas, silbidos, comentarios, etc. Hay formas de decir las cosas, formas de dar un piropo y formas de expresarse. También hay cosas que sin importar el tono con el que se las diga van a seguir siendo desagradables. Hace algunos años vi un vídeo muy interesante, se realizó un experimento social en el cual trabajadores de construcción en lugar de halagar elementos físicos daban cumplidos como “Mujer independiente quiero que sepas que puedes lograr todo lo que te propongas” a las mujeres que pasaban. Me gustó mucho y espero poder encontrarlo de nuevo para adjuntar el link y que todos lo vean. Este video  demuestra que no es que no acepte un cumplido porque soy maleducada o porque me creo mucho o porque me gustaría que me lo de alguien más, es porque me gusta que me hablen con respeto y ese no es el tipo de halagos que quiero recibir, peor de un extraño que no tiene buenas intenciones.

miércoles, 25 de abril de 2018

En los zapatos de un micrero


Siempre se habla de lo negativo de los micreros, se critica su forma de actuar, su humor durante su trabajo y muchas cosas más. Lo que nadie se ha detenido a analizar es el estrés que estos conductores experimentan día a día. Si hacemos un esquema nos daremos cuenta de que hay tres factores principales que producen estrés en un micrero: las incomodidades, la explotación y la privación de necesidades básicas. A continuación, hablaremos más a fondo de estos temas.



Las incomodidades, especialmente en Santa Cruz el clima puede crear un ambiente muy indeseable. No podría numerar con los dedos de mis manos la cantidad de veces que me he puesto de mal humor simplemente por la fatiga que me produce el calor. Esto, sumando con la monotonía del trabajo y las condiciones del vehículo causa un ambiente desagradable. Sin contar con el hecho de que los insultan y agreden diariamente.



La explotación, los micreros realizan su tedioso trabajo durante horarios que comienzan temprano en la mañana y terminan al final del día y su paga debe ser dividida con el dueño del vehículo dejando para ellos una cantidad que no es lo que vale el trabajo que hacen.



La privación de necesidades básicas, cosas que nosotros consideramos vitales en un ambiente de trabajo son las mismas con las que los micreros no cuentan en el suyo. No tienen mucho tiempo para comer o ir al baño, levantarse y estirarse luego de horas de conducir. Esto a largo plazo incluso puede producir problemas de salud.



En conclusión, los micreros son unos trabajadores incomprendidos por la sociedad. A pesar de que no deberían descargar su mal humor con los clientes factores como las incomodidades, la explotación y la privación de sus necesidades básicas los estresan al punto que no pueden evitar hacerlo. ¿Y si nos pusiéramos en su lugar?

¿Mirame y no me toques?

¿Nos acosan o nos piropean? Debemos entender que ambos términos, aunque no lo parezcan, no son ni tienen el mismo concepto.
Es claro que las experiencias, en su gran mayoría, plasman situaciones de acoso evidentes, que comienzan con un piropo "inocente" o insinuación.
Las encuestas señalan lo evidente, un 60% del total de mujeres bolivianas, se siente acosada, agredida  u ofendida.
¿Qué nos proteje? Lo iba a hacer, se iba a promulgar una ley en el Código del Sistema Penal, hasta el año pasado, en octubre, pero todo quedó en nada. Las protestas que acarrearon en el paro médico arrastraron este cambio, liberaron a los agresores de ser sancionados, y a nosotras, de reclamar nuestro derecho y ser respetadas.


No, un piropo no es acoso, para comprender la diferencia debemos saber que supone la forma en cómo se siente quien lo recibe. Hay expresiones que suben la autoestima- Piropo.
Pero lo que destruye la autoestima, a la persona y la hace sentir vulnerable- eso es acoso, algo que no se puede asumir como positivo.

Qué pasa con este 60% de mujeres encuestadas, ¿son sólo declaraciones de agresiones verbales y ya? No, esta asunto abarca más; un 31% sufrió "manoseos" sin consentimiento (invasión al espacio personal) en el ámbito público, esto es inconcebible ¡qué desgraciados!


Sintámoslo más cerca, en mi experiencia, día tras día debo aguantar acosos, tanto en el transporte público con insinuaciones físicas, como frases sexistas cuando camino por la calle. Como quisiera que cada uno de esos descarados fuera sancionado, pero lo real es que la vergüenza e incomodidad, me bloquean ¡qué impotencia!


Se la llevó el paro, el proyecto de ley, que en eso quedó, considerado como un Nuevo Código del Sistema Penal sería un respiro, las sanciones para las personas que incurran en el acoso callejero incluirían prestaciones de trabajos de utilidad pública, multas económicas y hasta cárcel.
Esperemos que esta propuesta vuelva a surgir, y que esta vez esté en funcionamiento.

Paree, de estresarse por favor

Muchas veces nos hemos imaginado un sistema de transporte público ideal, micros cómodos, rápidos y seguros, pero para esto necesitamos saber qué es lo que causa o imposibilita que funcione un sistema como este, en una ciudad como Santa Cruz.

Una jornada habitual de traba
jo de "chofer" de micro abarca largas 16 horas, entre las cuales se debe cumplir con tiempos estrictos y 70 bs en comisiones por vuelta al dueño de la línea.
Estas reglas o cotidianeidades que nosotros ignoramos, son gotas que van llenando un "vaso de estrés" que colapsa y se derrama en cada tramo, parada o subida, de nosotros, los pasajeros, al micro.

Las brutales frenadas, no son a propósito, cada mano levantada suma, pero también resta. Es primordial recoger la mayor cantidad de pasajeros en el menor tiempo posible. Porque si se excede le tiempo fijado por vuelta, conlleva un castigo. He ahí el por qué a veces se hacen de la vista gorda y no nos recoge.





Pero qué tipo de castigo, se preguntarán. Como saben, cada micrero lleva una tarjetita con números, que indica y marca los tiempo en cada parada. Uno de los castigos por retrasos es ir sin recoger pasajeros 1 vuelta completa. ¡ Qué injusticia ! ¿verdad? Y es que ese "castigo" también nos afecta a nosotros, toca esperar 15 minutos más...


El micro necesita combustible, el micrero también. 

Si el micro no tiene combustible no puede andar, si el micrero no almuerza, sigue trabajando.
Muchas veces el tiempo no sólo es enemigo cuando están sentados manejando, sino  también cuando están sentados para comer, o como ellos dicen "tragar" porque hasta para eso tienen que apurarse.

Estres al volante.

Santa Cruz de la Sierra es una ciudad bastante húmeda y con temperaturas bastante elevadas, las mismas que causan deshidratación, dolor de cabeza, mareos y otros malestares. Para muchas personas es inconcebible. vivir sin un acondicionador de aire. Este artefacto pasó de ser un lujo para convertise en una necesidad.

Ahora que pensamos un poco sobre el clima en nuestra ciudad, pensemos en los choferes de micro. Estos conductores que día tras día nos llevan hacia nuestros diversos destinos. Pues bien, estos señores sufren todos los males mencionados anteriormente sin la ayuda de algún acondicionador de aire, sumándoles el tráfico, bocinazos y de más desordenes de nuestra ciudad.

Aunque sabemos que en la mayoría de los casos, los vehículos en los que brindan sus servicios son bastante incómodos, pensemos en que ellos deben pasar hasta 18 horas en él, aguantando el hambre, la sed y hasta las ganas de ir al baño.

Los conductores de micro están sujetos a sanciones en las que no son recompensados por el trabajo del día, y, en ese caso las familias que solo viven de ese ingreso sufren las consecuencias.

Así que la próxima vez que utilicemos el transporte público, pensemos en que nosotros solo estaremos ahí unos momentos de nuestro día, mientras que el conductor, puede que hasta 18 horas. Lo mínimo que podemos hacer es tratarlo con el respeto que toda persona merece.





El estrés de los micreros.

Usualmente escuchamos malos comentarios, críticas y disgustos sobre los micreros, su manera de actuar, hablar, conducir, incluso su manera de agredir a las personas que están dentro del mismo micro que ellos conducen. Pero nadie se pone a pensar lo que realmente es pasar sentado, conduciendo más de 15 horas dirías, que se combinan con el calor de esta ciudad, la humedad que hace que todos nos sintamos incomodos, la gente que casi siempre los mira o les habla como si fueran una escoria, la auto explotación laboral a la que se someten es increíble, ya que el sustento de su familia está reflejado en cada una de las personas que están paradas en las aceras a la espera de una línea que los deje próximos a su destino.


El ambiente de trabajo en el que se rodean, principalmente en Bolivia, es terrible, sin intensión de generalizar sus sindicatos de trabajo, la mayoría más que compañeros de trabajo se ven como alguien que te roba dinero, por lo tanto están expuestos y sometidos a una eterna competencia unos contra otros para ganar la moneda que el próximo pasajero tiene en el bolsillo.



El temor de los que usamos el transporte público es la “hora pico”, ya que pareciera que vivís en “carne y hueso” la película Fast and Furious, por más que parezca un chiste, lo último que les importa a los choferes es tu bienestar dentro del micro, taxi, minibús, en el que estas.

Claramente mientras menos tiempo tarden en marcar sus vueltas, mas efectividad tendrá su trabajo y por lo tanto la moneda en la acera estará en esa caja, la que siempre vemos llena de quintos, lo que no saben muchos es que lo que pagamos para subir, es dividido entre el chofer, el dueño del micro (en caso de que el chofer no lo sea), y con la presidencia o la parte administrativa del sindicato al que pertenecen.

Las comodidades que nos brinda el transporte público es inaceptable, y si nos ponemos a compararlo, con el de otros países nos damos cuenta lo atrasados que estamos en ser un país de “primer mundo”, de manera contraria no podemos exigir condiciones impecables si pagamos entre 1 bs y 2 bs por persona, que hoy en día, con eso lo único que podríamos conseguir sería un caramelo.

En conclusión, yo creo que los micreros, o conductores de transporte público en general, están sometidos al sistema que se adapta a nosotros durante todos los días, competir entre nosotros, posicionarnos como el mejor, ganar dinero para subsistir, respirar, trabajar, comer, y dormir, todos los días por el resto de la vida.

La empatía debería adueñarse de nuestro aire, comprender a los demás, aceptar que las diferencias son las que nos hacen únicos, y solucionar problemas evitando conflictos.

Santa Cruz la cuidad de los acosos

"El acoso callejero es una forma de acoso sexual que consiste en comentarios indeseados, silbidos y otras acciones similares hacia personas desde extraños y en espacios públicos."
Yo personalmete fuí una víctima de comentarios indeseados en las calles de mi cuidad y personas cercanas a mi afirman haber sufrido de acoso no solo en comentarios sino acoso físico en un vehículo público (micro) sin atreverse a decirle algo al acosador cuándo él estrujaba sus sus genitales aprovechando la ocasión de que el vehículo estaba lleno.
En Santa Cruz 7 de 10 mujeres han sido víctimas del acosa callejero pero lastimosamente no existen leyes que prohiban esto y creo que tampoco existirán porque sería negar la libertad de expresión.
Sinceramente quisiera que esto dejará de pasar en las calles de mi ciudad.

Estrés Reciproco

Todos los días de la semana, incluyendo feriados, 18 o más horas de trabajo sentados, el calor insoportable de Santa Cruz, una comisión alta en relación a lo que obtienen trabajando para pagar el uso del micro, la línea y pertenecer al sindicato del que deben formar parte obligatoriamente, pasajeros que requieren sus servicios y piden que paren en cualquier lugar de las calles y avenidas, sin duda reciben muchos insultos, aguantan el mal olor que produce la concetración de mucha gente dentro de un ambiente sumamente reducido, los policías, las coimas, las bocinas y muchos otros problemas enfrentan los choferes de micro diariamente.
¿Cómo pueden no tener estrés?
Si leerlo estresa, ¿Cómo será vivirlo?
Sin duda son uno de los factores que ocasionan mayor congestión vehicular en nuestra ciudad, sin tomar en cuenta el estrés que nos ocasionan a quienes no conducimos ni vamos en micro.
Sin duda ellos viven estresados, tambien viven estresándonos, ni ellos pueden controlar los factores que los estresan, ni nosotros podemos controlarlos a ellos.
Es un estrés recíproco.

¿Debería sentirme ofendida o halagada?



Nunca voy a entender el razonamiento de las personas que se burlan o niegan el acoso callejero. Es muy evidente cuándo te piropean y cuándo te acosan. Le acepto un halago a mi familia, a mis amigos y no a un desconocido que lo dice con otras intenciones, las cuales puedo notar con la forma en la que me mira y con la tonada que lo hace. Este desconocido piensa que su “piropo” me halaga, cuando en realidad me siento ofendida. No tengo por qué aceptarlo, estoy en mi derecho de hacerme respetar, de cuidar de mi integridad porque un desconocido no tiene que suponer que me gustan sus comentarios. De ninguna manera su comentario me hace tener más autoestima o me alegra el día, es mas me hace sentir insegura. Insegura de caminar sola en la calle, de pasear por ciertas calles donde sé  que hay una construcción, de caminar cerca de autos porque van a tocar la bocina para mí, van a hacer cambios de luces o van a abrir sus ventanas para gritar sus “piropos” que en realidad son comentarios degradantes que me hacen sentir impotente por no poder hacer nada sobre ello, porque si les contesto se burlan o recibo insultos más agresivos. ¿Por qué? Porque yo soy muchos más que una cara bonita, que un cuerpo bonito o cualquier cosa de mi exterior que a estos individuos les atrae. Es por eso que sólo le acepto un halago a alguien que conozco, que puede halagarme por mi inteligencia, mis logros, mis sueños o mis habilidades. Y no a un desconocido que dice lo primero que se le viene a la mente. Entonces sí, me siento ofendida por el acoso callejero y por las personas que tratan de normalizar esta realidad.