Ya es normal que en los distintos eventos de Santa Cruz a la
hora de la salida nos encontramos con los olores a frituras y humo que salen de
los carritos de cocina, los cuales nos molestan a la hora de salir o
simplemente pasar por ahí, esto es causa de las vendedoras ambulantes que se
parquean para vender sus comidas a precios mucho más accesibles de lo que están
dentro del equis evento.
Lo que realmente molesta de esto es que sin ninguna autorización
de venta se creen dueñas de la calle y del lugar no dejando circular tranquilamente
a los visitantes, dando una mala imagen al lugar, botando sus basuras en el
lugar y disturbando a las personas.
Mi experiencia a la entrada y salida de la feria fue
aguantar todo estos problemas y analizar ¿Qué tipo de comida es esta? ¿Cuánto
daño nos puede causar? ¿De dónde sacan los ingredientes? ¿Cuánto nivel de
calidad tiene?
Por lo que vi habían distintos tipos de carros, los de hamburguesas,
de panchitos, pipocas, manzanas acarameladas, pollo frito, en fin, era un mini
mercado.
Los carritos generalmente no estaban en buen estado parecían
viejos y sin limpieza alguna, al igual que las encargadas de las ventas ya que
la mayoría no tenían guantes ni gorros para la higiene, simplemente preparaban
la comida con sus manos sin protección y luego de la misma manera recibían el
dinero.
Los ingredientes lo sacaban de distintas bolsas que estaban
dentro del carro y otros de las canastas que tenían debajo de ellas, lo cual no
lo veía tan higiénico.
No supe que tal era
la calidad de uno de estos alimentos ya que no los probé, solo percibí por el
olor que el aceite ya era de varios días y que por eso olía a quemado.
Esto me llego a la conclusión de que estos alimentos están expuestos
a bacterias y gérmenes que nos pueden afectar a la salud, causándonos enfermedades
de infección o virus estomacal. Es mejor evitar consumir este tipo de comidas callejeras que pueden atentar
nuestra salud.
“Lo barato sale caro”
No hay comentarios:
Publicar un comentario