Jueves 31 de mayo
2018
La entrada al campo ferial estaba congestionado por
comerciantes ambulantes como siempre, apestaba a comida callejera, eso parecía un
mercado como todos los años un problema muy difícil de deshacerse, la cola no
fue mucha pues ya tenía mis entradas la noche estaba fría con esos fríos que el
cruceño no sabe soportar, a los pocos pasos de la entrada la UPDS realizaba un sketch
cómico que atrajo mi atención y la de mi acompañante, dejando completamente
opacada la presentación que se realizaba en el stand del frente, el del ministerio
de cultura, la pequeña obra se llamaba “El hombre que se convirtió en perro”
escrita por Osvaldo Dragun; esta fue una cálida bienvenida un nuevo año del
evento pero ese misma calidez se convirtió en monotonía, camine hasta llegar al
centro del pabellón en donde alrededor de las 8:20 de la noche me encontré con
Carlos Valverde presente en el están de la editorial El País, con mucho aprecio
me acerque a charlar un poco con él, cosa que fue muy corto debido a que tenía
un compromiso dentro del itinerario de la feria, algo que me llamo mucho la atención
minutos pasados de mi encuentro, pase por el stand de la telefónica Viva en
donde había un show de Stand Up, el mejor momento de la noche lo pase ahí, Viva
presentaba una idea muy interesante era la de escanear un libro gratis con tu
celular, entre ellos estaba: “Bajo la misma estrella”, “El principito”, “Frankenstein”,
etc. Si tenemos la tecnología hay que usarla.
8:50 más o menos de la noche pase por el stand del
viceministerio de estado, en el cual se presentaba una idea muy interesante, la
biblioteca del bicentenario de Bolivia, que reúne a los 200 libros esenciales
para conocer la historia de nuestro país, desde ese momento en adelante mi
visita a la feria no tuvo mayores novedades, fue la misma feria con un diferente
digito




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