miércoles, 20 de junio de 2018

El sueño de la Feria “Internacional” del Libro


Algo que me acuerdo desde que soy pequeño es que me encantaba que me lean historias, les pedía a mis padres que agarran cualquier libro y me lo leyeran antes de dormir, después empecé con mis primeros libros, que por casualidad fueron comprados en la FIL, libros pequeños y para niños, cuando ya fui creciendo los libros fueron dejando de lado las imágenes y empezaron a llegar más letras, los primeros libros que escogí en una feria del libro fueron “Harry Potter y la piedra filosofal” y “El Principito”, tarde mucho en leerlos pues había perdido ese habito de lectura pero logre retomar, pero desde esos inicios recuerdo esperar con ansias la feria del libro, era un lugar mágico donde podía llevar a mis padres a que me compren libros, ver millones de portadas en las cuales pensaba que mundo nueve estará adentro, pero con el pasar de los años el cerebro se moldea más, el ojo ya no ve todo como un arco iris, vamos perdiendo esa inocencia que teníamos de pequeños y vemos la cruda realidad de los lugares mágicos de nuestra infancia.
Desde mis 16 la feria del libro perdió esa magia que poseía antes, todo se veía igual al año siguiente, y de igual forma el siguiente, las mismas librerías en los mismos lugares, los mismos libros viejos con una tapa nueva exprimidos hasta sacarle el último centavo y por supuesto la mayor parte de la feria acaba en el pabellón Brasil, pero este año pensaba que podría ser distinto, ya tenía mentalizada la feria desde comienzos del año ya que la primera materia que pase en el primer semestre de mi nueva carrera me dijeron que tenía que hablar de la FIL, estaba entusiasmado pensaba que podría ver la feria con otros ojos de nuevo esta vez más críticos, con 20 años de experiencia esta vez y todo un semestre de conocimientos nuevos y al fin llego el día la 19° versión de la Feria Internacional del Libro de Santa Cruz llego, mis emociones no se desvanecieron del todo pues la feria no había cambiado, mismos stands en el mismo lugar, mismas librerías en el mismo lugar, pero algo me sorprendió existían más stands de editoriales nacionales pequeñas, y pasando de stand en stand, me lleve la alegría de conocer a varios autores que llegaban con mucha felicidad a presentar sus obras, te recibían con los brazos abiertos para hablarte de sus libros como sus hijos, y me alegro ver esto ver como mi país no esta tan en la decadencia como dicen, todavía existe esperanza en las letras, pero luego me puse a pensar, porque estas personas no reciben lugares más grandes o apoyo de las grandes editoriales como Santillana o Comunicarte, porque no hay más presentaciones, porque la misma cámara departamental del libro no les da apoyo. Y aquí radica la gran decepción que me llevo de la feria desde un punto de vista más crítico, la falta de apoyo por parte de las personas que prometen ayudar.
Mi sueño es ser escritor, es un sueño que evoluciono desde querer trabajar como director de cine, a escribir el guion hasta llegar explayarme de manera sin fin en un libro, la escritura es un arte, sin libros no seriamos nadie no podríamos formar nuestro pensamiento correctamente, y en Santa Cruz hace falta un evento que nos haga querer cumplir con nuestro sueño, el título “internacional” lo quitaría hasta cumplir con el pueblo; la feria debería ser un lugar mágico, donde jóvenes escritores o adultos puedan cumplir con sus sueños puedan llevar a las personas a mundos fantásticos y transportarlos a lugares donde la tecnología les faltan años por alcanzar, un lugar donde la imaginación debe predominar y un lugar donde se cree la libertad intelectual, la feria tiene un gran camino por delante y todavía ese niño en mi espera que mejore el siguiente año.

No hay comentarios:

Publicar un comentario