La Feria internacional del Libro no es tan divertida como la recuerdo, año tras año esta feria ha dejado de ser una muestra del arte y ha pasado a ser algo más comercial.
Recuerdo años atrás cuando visitaba la FIL y cada stand era distinto al otro, cada uno tenía algo interesante y en cada pabellón nos topábamos con un pequeño show o tal vez un cuenta cuentos.
Al principio esto era innovador, pero después se despreocuparon por incorporar algo nuevo y repitieron los mismos actos, decoración, etc. en las siguientes, hasta que finalmente este año optaron por dejar de lado estas cosas y por tener una feria monótona la cual solo es para vender libros y nada más.
Ahora estos tipos de actos se dan en horarios que visitan los estudiantes de colegio y ya no hay tantos en los pabellones en horarios más tarde, lo cual hace aburrida la visita a la feria, en la cual uno espera toparse con algo divertido y diferente, ya que si de comprar libros se trata, para eso la gente se va a una librería.
No hay comentarios:
Publicar un comentario